// INTRO
Aquí no vienen
clientes.
Viene gente.
Vamos a pasar bastante tiempo juntos. Si no sabemos de qué hablar más de tres minutos, el silencio se va a hacer largo y el tattoo también.
Cada uno tatúa lo suyo. Lo que controla. Porque cuando el trabajo se alarga, improvisar no es valentía ni creatividad: suele ser una mala idea.
Si conectamos, todo fluye y el tiempo vuela. Si no, mejor dejarlo ahí antes de mirarnos raro durante toda la sesión.
Aquí se tatúa entre personas
Descubre algunos de nuestros proyectos.